Catorce clausuras...
y una
expropiación
Claro está, sin
embargo, que el denodado empeño por cumplir con tal elevada consigna, que marcaría a
fuego el derrotero de EL DIARIO a lo largo de su prolongada existencia, no habría de cerecer de
ríspidas aristas. La valiente y sostenida prédica desarrollada -que le deparó un
prestigio que hoy supera los límites de la "patria chica"- le valieron en
épocas de triste pero necesario recuerdo nada menos que catorce clausuras y una
expropiación, además de persecuciones y cárcel a sus directores. Desde 1943 y hasta
1955, EL DIARIO atravesó un período de honda agitación política. La
expropiación citada estuvo a cargo del interventor nacional, coronel Zavalla, que lo
retuvo como órgano oficial del gobierno durante un año y medio, pero sin poder doblegar
la entereza de EL DIARIO, que se afirmaría más aún en las preferencias del público, a
través de la solidaridad popular que lo rodeó y lo acoge hasta nuestros días con
creciente adhesión. |
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