Un día se puso en marcha un plan para abastecer de garrafas de diez kilos a todo aquel que lo necesite y hasta allí fueron los vecinos, cada uno con el envase vacío a buscar gas. Entre tanta necesidad, hubo algunos que tentaron a la suerte cargando en una moto garrafas y criaturas. No se reportaron accidentes que pudieran tener como involucrados a dos chicos y dos mujeres jóvenes. Evidentemente este día fue de suerte para ellos. Pero otra vez esa suerte puede cambiar, porque así es el azar. josé carminio |